dialoga en Lima y en Loreto

foto: YBRAHIM LUNA

Soñé con una minería bonita

¿Es posible?

Publicado: 2015-06-09

Soñé con una minería (una mina) que no recurriese a Vladimiro Montesino para resolver las pugnas judiciales que tenía con sus socias. Soñé con una mina que no derramara mercurio y contaminara a varias comunidades, pagando a la población por su peligroso recojo, porque ni ella ni sus contratistas contaban con una política de traslado de sustancias peligrosas. Soñé que las empresas extractivas no promovieron ni se aprovecharon de la orgía de concesiones mineras que empezó en los años 90. 

Soñé con una minería que empezaba a prescindir del cianuro, que se hacía cargo de por vida de sus pasivos ambientales, que no judicializaba sus multas y que no buscaba desaparecer a los organismos de fiscalización ambiental.

Soñé con una minería más inteligente, que presionara al MEF para ampliar el espectro de gasto del canon minero (de forma inmediata) en nutrición, educación, salud y vivienda en las zonas a impactar por sus actividades.

Soñé con una minería que no afectara de forma tan dramática las fuentes de recarga hídrica y reemplazara los ríos naturales por tubos de aguas ácidas, porque todo estaba indicado en su EIA aprobado en corto tiempo por el mismo Ministerio de Energía y Minas.

Soñé con una minería que no insultase a los peruanos etiquetándolos de “terroristas antimineros”, etc.

Soñé con una nueva minería que el Ejecutivo monitoreara, priorizando el Ordenamiento Territorial y la Zonificación Ecológica Económica de cada región, actualizando los límites permisibles y estándares de calidad.

Soñé con una minería que no tuviese a la policía y a la Dinoes como cuidadores permanentes y a sueldo de sus intereses económicos, y a los ministros como relacionistas públicos de sus jugosas ganancias.

Soñé con una minería que no cometiera una millonaria elusión tributaria, que pagara más regalías y un nuevo gravamen. Que se escandalizara tanto con los Pepe Julios desenmascarados, como con los que sí llegaron a cerrar tratos para tumbarse protestas.

Soñé con una gran minería a la que le preocupase de verdad la lucha contra la minería ilegal por el terrible impacto al medio ambiente que representa, y no solo por considerarla una competencia desleal.

En suma, soñé con una minería limpia, inteligente y respetuosa; pero al despertar me encontré de nuevo con el mercantilismo peruano.


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